Poder sentir como el frío me abrazaba, como recorría mis brazos, como mi pelo se llenaba de nieve...
Todo era un sueño, pero los sueños a veces se cumplen... Mi corazón latía a mil por hora de la emoción. Solo escuchaba y pensaba lo que quería, ese tic-tac continuo me llenaba la cabeza de numerosos pensamientos helados. De repente abro los ojos y me encuentro con una increible montaña de nieve. Sentí, toqué y abracé la nieve como si fuera el amor de mi vida y cuando crees que lo mejor a pasado, ocurre; minusculas bolitas cristalinas caían del cielo. En ellas se sentía la fuerza del viento, la delicadeza de una sonrisa y la suavidad de una pluma. ¡estaba nevando! ¡Llovían estrellitas de cristal! Y por completo mi corazón se convirtió en un gran y bonito copo de nieve.
-Angela (Hada Dorada)-
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